martes, 9 de noviembre de 2010
sábado, 23 de octubre de 2010
video unidad móvil de autoempleo
Abundando en la idea de la recuperacion, reutilización, etc. y viendo que en el barrio 22@ lo que más se está implantando son empresas de nuevas tecnologías, investigación etc., cabe esperar que se va a producir un gran flujo de material informático, telecomunicaciones,etc, que las empresas van a ir renovando periodicamente.
La intención es tratar de aprovechar esta situación y crear una especie de eco taller tecnlógico. En el cual se utilice este material para repararlo y venderlo de segunda mano, reutilizarlo para otros usos o reconvertirlo en otros objetos diferentes.
Este eco taller, sería algun tipo de construccion movil que se pudiera desplazar periodicamente.
Bueno, y este es el video que ha salido...
http://www.youtube.com/watch?v=dFiTaA7JGlQ
La intención es tratar de aprovechar esta situación y crear una especie de eco taller tecnlógico. En el cual se utilice este material para repararlo y venderlo de segunda mano, reutilizarlo para otros usos o reconvertirlo en otros objetos diferentes.
Este eco taller, sería algun tipo de construccion movil que se pudiera desplazar periodicamente.
http://www.youtube.com/watch?v=dFiTaA7JGlQ
lunes, 18 de octubre de 2010
ANALISIS Y PRIMER ACERCAMIENTO
Bueno, dándole vueltas al tema de la unidad móvil de autoempleo, lo primero que me plantee es buscar los principales problemas que existen en la actualidad para crear un empleo que pueda ayudar en algo a solucionarlos, o por lo menos, si no a solucionarlos, a mejorar algún aspecto y que a su vez pueda servir como fuente de ingresos para el empleado.
Analizando un poco la sociedad actual, si hablamos de países industrializados, tenemos desde problemas de xenofobia, terrorismo, violencia de género, narcotráfico, adicciones y discriminación hasta corrupción, educación deficiente y el que está en más en boga como es el del desempleo, entre otros muchos. En otros países del mundo, seguramente los problemas serán de otra índole e incluso de mayor calado, ya sea el hambre, insalubridad, etc.
Creí que iba a ser complicado intentar resolver este tipo de problemas desde nuestra unidad móvil de autoempleo, así que decidí enfocarlo desde otro punto de vista y analizarlo desde un planteamiento más básico.
Me plantee el mirar primero las necesidades del hombre en general, tema ya comentado en clase, y para ello y observando la conocida pirámide de Maslow en la que establece una jerarquía de las necesidades de supervivencia (en la base) a las de crecimiento (en la cima) observé que dentro de las del primer escalón, nos encontramos que algunas como la alimentación o respiración se encuentran en un riesgo relativo, quizá no a corto plazo, pero si a medio o largo.
Quiero decir, estas necesidades al fin y al cabo dependen en gran medida (y por ende las demás también) de los recursos que obtenemos del planeta.
Estos recursos es por todos conocido, que el hombre los está esquilmando (como los bancos de peces que cada vez encogen mas), que no nos preocupamos lo suficiente del medio que al fin y al cabo es de donde obtenemos las materias primas que nos permiten sobrevivir, que derrochamos energía y contaminamos más de lo que este mundo soporta.

Viendo el panorama actual, visto que la esperanza de vida ha ido en aumento en las últimas décadas (aunque parece que esto está cambiando), que la población mundial creció un 50% en la primera mitad del siglo XX y un 150% aproximadamente en la segunda mitad, y que seguimos obteniendo energía mayoritariamente de la misma fuente (no renovable) que hace 50 años, cabe pensar en un colapso no muy lejano en el futuro.
También hay que tener en cuenta la gran cantidad de residuos que generamos, de todo tipo y que en su mayoría nos dedicamos a amontonar en vertederos, generados por un consumismo que crece incontroladamente y que seguimos alimentando.
Investigando un poco los datos relacionados con el tema de los residuos, por ejemplo en España se generan unos 580 kg/persona al año, un 13% más que la media europea. También se estima que reciclamos un 40% menos que la media.Y va en aumento porque en los últimos 10 años esta cantidad creció un 30%, alrededor de los 180 kg.
A parte, cabe destacar que de todos los residuos que producimos, según Greenpeace solo recuperamos un 11,5%, el 88,5% restante acaba en vertederos e incineradoras.
En este punto es donde me planteo el poder crear algo que vaya en este sentido.
Para ello me informe un poco del tema de la gestión de residuos y bueno, se puede decir que existen varias escalas en lo que a ello se refiere, que van desde la prevención (sopesar antes de comprar algo si lo necesitamos o no), minimización (obtener productos cuyo empleo de materiales, envase etc. sea el mínimo posible), reutilización (en un nuevo uso), reciclaje, recuperación de energía y disposición en vertederos.

Llegados a este momento, observo que cuanto más abajo en la escala, mas energía y recursos consumismos al tratar estos residuos, pero a su vez, entiendo complicado el poder actuar desde una unidad móvil de autoempleo en la prevención y minimización, ya que creo que es un problema más de educación y elección personal de la gente, que será difícil cambiar desde este puesto.
Por eso creo que, quizá lo más plausible sea el intentar abordar el tema de la reutilización, ya que el reciclaje ya está en marcha y además supone un consumo mayor de recursos como decía antes.
Indagando en el tema de la reutilización, surgen subconceptos como:
REPARAR
REPENSAR
RENTAR
REFORMAR
RECONVERTIR
REPENSAR
RENTAR
REFORMAR
RECONVERTIR
PROPUESTA:
La idea que surge ahora es la de crear una especie de “eco taller”, en la que se reparen objetos, utensilios, electrodomésticos y otra serie de cosas que muchas veces tiramos directamente a la basura, pero que igual con un pequeño arreglo se puede volver a utilizar, o si bien no se puede utilizar, se puede reconvertir para otro uso.
Se me ocurre por ejemplo, un ordenador, aprovechando que en la zona de 22@ cambiarán cada cierto tiempo de equipos, estos equipos algunos averiados, pero otros en buen estado se pueden destinar que por un módico precio el resto de vecinos se aproveche de ellos, o bien destinarse a gente de la 3ª edad, inmigrantes etc. Pero esa misma torre del ordenador, si no se puede reparar, se podría vaciar y usar como macetero, por poner un ejemplo, no sé.
También se me ocurre el tema de comprar ropa a la gente que ya no la vaya a usar y venderla de segunda mano (como ya existen tiendas) o reconvertirla y hacer con ella nuevas prendas o manteles o trapos de cocina u otra serie de cosas.
Todo esto podría ser en régimen de compra, venta, alquiler, intercambio, etc., según el producto y las necesidades.
También se podría hacer con libros que la gente ya haya leído y los quiera vender o cambiar simplemente.
La idea es que todo lo que no le haga falta a la gente y vaya a tirar se reutilice en la medida de lo posible, antes de que pase a formar parte de la red del reciclaje.
Como por ejemplo se hace ya en países anglosajones como Reino Unido, EE.UU o Australia, en los que existen los llamados mercadillos desde el maletero (car boot sales), que consisten en que en el fin de semana la gente coge su coche, llena el maletero de todo lo que no le hace falta o quiere deshacerse y se reúne con otras personas en descampados, etc. y compran, venden o intercambian estos objetos.

http://www.guardian.co.uk/money/2009/jun/01/car-boot-sales
También y volviendo a la reparaciónse me ocurre en el que uno de los servicios de este eco taller, sea el de hacer reparaciones a domicilio o incluso a las propias empresas que lo soliciten, pudiendo reparar desde la herramienta más sencilla (afilar un cuchillo), hasta el poder llegar a ir a reparar automóviles a domicilio, evitando así el engorro de pagar la grúa, o el perder el tiempo en ir y volver del taller, con la ventaja de poder seguir la reparación in situ si se quiere.
En cuanto a reformar se me ocurre, por ejemplo el crear muebles o pequeñas construcciones empleando periódicos o cartones que la gente fuera a tirar o reciclar, como he encontrado que se hizo en esta casa fabricada en Massachusetts a base de estructura de madera y rollos de papel enrollados y barnizados (mobiliario incluido)
http://blog.reutilizadme.com/2010/09/22/como-reutilizar-papel-de-periodico-casa-de-papel/

O como ya hiciera Shigeru Ban en varios proyectos:
http://www.shigerubanarchitects.com/SBA_WORKS/SBA_PAPER/SBA_Paper_index.htm
Paper House, 1995
Paper Dome Taiwan, 2008
En definitiva, creo que este tema de la reutilización-reparación-reforma, etc. puede tener varias salidas, pero no tengo claro por dónde tirar exactamente, para conseguir una forma de autoempleo que se pueda llevar a cabo y salga rentable empleandola en nuestro barrio 22@.
¿Qué os parece? Se admiten sugerencias…
viernes, 15 de octubre de 2010
¿sociedad actual?
Bueno, para este primer ejercicio de la unidad móvil de autoempleo entiendo que lo fundamental es encontrar una actividad que sea necesaria para la sociedad actual y para ello, a su vez creo conveniente hacer previamente un diagnostico de los problemas y necesidades de ésta.
Por ello, he estado buscando por la red y una de las cosas que he econtrado es este texto que escribió una chica hará más de 6 años. A mi modo de ver, creo que aunque el diangnóstico es quizá algo básico, la idea sigue vigente en la actualidad (y seguirá). Lo siguiente, creo, es encontrar un (nuevo) camino mejor...
"Los problemas de la sociedad actual":
Por ello, he estado buscando por la red y una de las cosas que he econtrado es este texto que escribió una chica hará más de 6 años. A mi modo de ver, creo que aunque el diangnóstico es quizá algo básico, la idea sigue vigente en la actualidad (y seguirá). Lo siguiente, creo, es encontrar un (nuevo) camino mejor...
"Los problemas de la sociedad actual":
“- ¿Problemas? ¿Qué son los problemas? ¿Existen en algún lugar? ¿Son conceptos reales?
- Sí cariño mío, hace mucho, mucho tiempo, aquí, en nuestro planeta que hoy ves tan sumamente bello y feliz, existió una sociedad cargada de... de eso precisamente, de problemas.
- ¿Por qué lo dices tan tristemente mamá? ¿Acaso los problemas eran cosas, cosas...?
- ¿Malas? Sí hijo sí, sé que hoy en día cuesta mucho de pronunciar esa palabra porque lo malo, la maldad, no existe, no la vemos reflejada en ningún punto de nuestra vida, pero en aquel tiempo era una realidad tan palpable y constante que se convirtió en hábito, en costumbre de personas desaprensivas que disfrutaban con ella.
- ¿Desaprensivos?
- Sí, desaprensivos, personas que no dudaban ni tan siquiera un instante en hacer mal a cualquier otra persona con tal de sacar para ellos algún provecho, a veces, sólo por dinero.
- ¡Dinero! Sí, hace dos semanas hablamos en clase de él. Creo que era un utensilio para obtener lo que se necesitaba para vivir, pero en un principio resultó muy beneficioso. ¿Por qué desapareció mamá? Cuando lo pregunté el profesor cambió la expresión de su rostro y muy serio dijo: "- Pasemos a explicar el problema de matemáticas que nos quedó pendiente" ¿Por qué?
- Verás hijo, es difícil de explicar el porqué y son pocos los que lo conocen, pues se teme que alguien quisiera restaurar la decadencia y perversión de aquella sociedad. Como tú has dicho el dinero empezó muy bien como instrumento de compra venta, pero con el tiempo la gente creyó ver en él la fuente de la felicidad, lo ambicionaba, lo deseaba con todas sus fuerzas y hacía lo que estuviera en su mano por conseguirlo, sin detenerse ante ningún obstáculo. Lo malo era que una vez conseguían un poco, no podían parar y seguían y seguían, querían más y más. Él fue el causante de la destrucción de aquella sociedad.
- ¿Un simple trozo de papel, mamá? ¿Una simple moneda, metal basto y poco atractivo, fue capaz de destruir toda una organización social, toda una armonía de personas?”
- Sí cariño mío, hace mucho, mucho tiempo, aquí, en nuestro planeta que hoy ves tan sumamente bello y feliz, existió una sociedad cargada de... de eso precisamente, de problemas.
- ¿Por qué lo dices tan tristemente mamá? ¿Acaso los problemas eran cosas, cosas...?
- ¿Malas? Sí hijo sí, sé que hoy en día cuesta mucho de pronunciar esa palabra porque lo malo, la maldad, no existe, no la vemos reflejada en ningún punto de nuestra vida, pero en aquel tiempo era una realidad tan palpable y constante que se convirtió en hábito, en costumbre de personas desaprensivas que disfrutaban con ella.
- ¿Desaprensivos?
- Sí, desaprensivos, personas que no dudaban ni tan siquiera un instante en hacer mal a cualquier otra persona con tal de sacar para ellos algún provecho, a veces, sólo por dinero.
- ¡Dinero! Sí, hace dos semanas hablamos en clase de él. Creo que era un utensilio para obtener lo que se necesitaba para vivir, pero en un principio resultó muy beneficioso. ¿Por qué desapareció mamá? Cuando lo pregunté el profesor cambió la expresión de su rostro y muy serio dijo: "- Pasemos a explicar el problema de matemáticas que nos quedó pendiente" ¿Por qué?
- Verás hijo, es difícil de explicar el porqué y son pocos los que lo conocen, pues se teme que alguien quisiera restaurar la decadencia y perversión de aquella sociedad. Como tú has dicho el dinero empezó muy bien como instrumento de compra venta, pero con el tiempo la gente creyó ver en él la fuente de la felicidad, lo ambicionaba, lo deseaba con todas sus fuerzas y hacía lo que estuviera en su mano por conseguirlo, sin detenerse ante ningún obstáculo. Lo malo era que una vez conseguían un poco, no podían parar y seguían y seguían, querían más y más. Él fue el causante de la destrucción de aquella sociedad.
- ¿Un simple trozo de papel, mamá? ¿Una simple moneda, metal basto y poco atractivo, fue capaz de destruir toda una organización social, toda una armonía de personas?”
“- Sí, pequeño, aunque fueron los mismos hombres quienes se autodestruyeron. Ellos con su ambición destrozaron un trabajo de millones de años. Llegaba a tanto su ambición por esos papeles y metales que mataban a otras personas por conseguirlo.
- ¿Qué dices mamá? ¿Matar?
- Sí, matar. Pero hay muchas formas de hacerlo. Algunos lo hacían directamente y a sangre fría: una muerte rápida para robarle apenas algunos miles de pesetas. Pero había una muerte mucho peor, más cruel y despiadada, muy lenta y agobiante: la muerte en vida, y no me he equivocado, llegó a haber gente muerta en vida. Su apariencia lo denotaba, el sufrimiento llenaba sus venas: eran los parados. Gente sin trabajo y, por lo tanto, sin recursos económicos, gente que sentía el frío en sus huesos, el hambre en su piel, la desesperación, y lo peor de todo es que no sólo morían ellos lentamente, sino que veían morir a la par a su familia, mujer e hijos en igual agonía y tristeza, y esto era lo que ellos no podían soportar. Los hijos veían la falta que sus padres tenían y su, digamos, conformismo, pues para ellos no hacían nada; entonces se echaban a la calle, era la delincuencia: cualquier cosa antes que morirse pisados, callados, atados de pies y manos por la sociedad. Se sentían marginados, apartados de ella, y en cierto modo lo estaban y querían vengarse, debía haber alguna forma de hacerlo, ellos no se podían conformar: el pie de la sociedad no los chafaría, la horca que se les acercaba no les estrecharía, ellos no serían oprimidos, tenían boca, debían hablar y gritaron en única voz ¡libertad!
Las mujeres no querían ser oprimidas por los hombres. Las clases bajas estaban cansadas de obedecer. Los ignorantes querían aprender, estaban cansados de que su ignorancia se les echara en cara. El paro debía acabar. Ellos querían hablar. Las grandes potencias ya no los manejarían. Ellos sabían hablar. Nadie les podía obligar a hacer lo que ellos quisieran. Ellos podían hablar. Hallaron el método y ellos HABLARON. Estalló la guerra y todo se destruyó, pero de sus propias cenizas se reconstruyó este mundo de paz y armonía. Todo vuelve al bien.”
Silvia López Gálvez
- ¿Qué dices mamá? ¿Matar?
- Sí, matar. Pero hay muchas formas de hacerlo. Algunos lo hacían directamente y a sangre fría: una muerte rápida para robarle apenas algunos miles de pesetas. Pero había una muerte mucho peor, más cruel y despiadada, muy lenta y agobiante: la muerte en vida, y no me he equivocado, llegó a haber gente muerta en vida. Su apariencia lo denotaba, el sufrimiento llenaba sus venas: eran los parados. Gente sin trabajo y, por lo tanto, sin recursos económicos, gente que sentía el frío en sus huesos, el hambre en su piel, la desesperación, y lo peor de todo es que no sólo morían ellos lentamente, sino que veían morir a la par a su familia, mujer e hijos en igual agonía y tristeza, y esto era lo que ellos no podían soportar. Los hijos veían la falta que sus padres tenían y su, digamos, conformismo, pues para ellos no hacían nada; entonces se echaban a la calle, era la delincuencia: cualquier cosa antes que morirse pisados, callados, atados de pies y manos por la sociedad. Se sentían marginados, apartados de ella, y en cierto modo lo estaban y querían vengarse, debía haber alguna forma de hacerlo, ellos no se podían conformar: el pie de la sociedad no los chafaría, la horca que se les acercaba no les estrecharía, ellos no serían oprimidos, tenían boca, debían hablar y gritaron en única voz ¡libertad!
Las mujeres no querían ser oprimidas por los hombres. Las clases bajas estaban cansadas de obedecer. Los ignorantes querían aprender, estaban cansados de que su ignorancia se les echara en cara. El paro debía acabar. Ellos querían hablar. Las grandes potencias ya no los manejarían. Ellos sabían hablar. Nadie les podía obligar a hacer lo que ellos quisieran. Ellos podían hablar. Hallaron el método y ellos HABLARON. Estalló la guerra y todo se destruyó, pero de sus propias cenizas se reconstruyó este mundo de paz y armonía. Todo vuelve al bien.”
Silvia López Gálvez
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